
Un proyecto me parece en sí una fantástica forma de enseñanza-aprendizaje para nuestro alumnado. Hay que desarrollar muchas destrezas, las más importantes quizá las de aprender a aprender, iniciativa y autonomía personal, comunicación lingüística y la de interacción en el medio. Una experiencia muy rica y multidimensional que sin duda ayuda a nuestro alumnado.
Sin embargo, veo que a la hora de elaborar una tarea así se requiere una gran coordinación interdisciplinar, mucho tiempo y mucho esfuerzo. yo me pregunto si en mi situación de especialista de inglés sería productiva esta forma de trabajo teniendo en cuenta que sólo veo a cada grupo dos veces por semana. Tendría que estar cada parte del proyecto muy bien equilibrada, con la suficiente profundidad, sin pasarse, de modo que al final de curso o de cada proyecto se alcancen los objetivos mínimos acordados.
Para mí significaría el intentar resolver el dilema de: la comunicación en la lengua extranjera per se, sin las ataduras de las reglas de la lengua escrita (léase gramática) con lo que podría ser un caos; y de la enseñanza del sistema de la lengua a través de actividades dirigidas, que son la mayoría de las que hago. ¿Sería esta forma de trabajo un salto al vacío sin o con paracaídas?
Se aceptan opiniones.